muhammad al magut
El asedio
Mis lágrimas son azules abundantes cuando miro el cielo y lloro. Mis lágrimas son amarillas continuas cuando sueño con doradas espigas y lloro. Los generales van a las guerras los amantes a los bosques los sabios a los laboratorios. En cuanto a mí buscaré el rosario y mi vieja silla… para volver a ser como era, un antiguo ujier en la puerta de la tristeza mientras que todos los libros, reglamentos y religiones confirman que no estoy muerto sino hambriento o encarcelado.
Muhammad al Magut, poeta sirio, La alegría no es mi profesión, Beiruit, 1998
Traducció de Manuel Jiménez Lucena
© 2007-2009 Manuel Jiménez Lucena