nazik al malaika
Extraños
Apaga la vela y déjanos aquí desamparados, somos dos partes de la noche ¿Qué significa el destello? Cae la luz sobre quimeras en los párpados de la tarde cae la luz sobre algunas esquirlas de esperanza, llamada por nosotros, llamada por mí, cansancio. Somos aquí como la luz extraños. El encuentro es el estupor, el frío como el día lluvioso fue una muerte para mis canciones y una tumba para mis sentidos. Las horas llaman en la oscuridad, las nueve, las diez, desde mi dolor escucho y cuento Preguntaba perpleja al tiempo: Tú que sabes más, ¿para qué mi alegría si hemos pasado las tardes como extraños? Pasan las horas como el ayer, cubriéndose marchitas, como el ignorado mañana desconoce si será o no puro. Pasan las horas, y el silencio como el aire de invierno les concede inundar mi sangre y ahogar mi aliento les concede susurrar en mi alma: Bajo el remolino de la tarde sois extraños. Apaga la vela y los espíritus en la noche densa. Cae la luz como el color del otoño ¿No lo ves? Nuestros ojos están marchitos y fríos ¿No lo oyes? Nuestros corazones están parados y la extinción de nuestro silencio es el eco de un temeroso aviso, burlón de que nos volvamos extraños. ¿Somos unos que traen el día? ¿Desde donde empezamos? El ayer no nos reconoce como amigos... y nos rechaza. Saltamos el recuerdo como si no hubiera un día de juventud en que algún amor precipitado nos recorriera y nos olvidara después. ¡Ah! si volvieramos de donde somos antes de perecer aún seríamos extraños.
Nazik al Malaika, poeta iraquí, Estelles i cendra, 1948
Traducción de Manuel Jiménez Lucena
© 2008 Manuel Jiménez Lucena