nazik al malaika
Elegía de una mujer sin valor
Imágenes de un callejón de Bagdad
Partió sin que palideciera ninguna mejilla ni temblara ningún labio las puertas no oyeron la historia que contaron de su muerte no se levantó la cortina de una ventana ni se derramó la tristeza las miradas fijas vieron desaparecer el ataúd sólo los restos de un esqueleto hizo temblar su memoria una noticia errante en las callejuelas sin hallar morada se refugió en el olvido de algún agujero y la luna lloró su pena. La noche indiferente se recogió, la mañana trajo la luz, la voz de la vendedora de leche, el ayuno el maullido de un famélico gato hambriento y la discusión de los vendedores; con la amargura, con la cloaca de agua sucia por la calle, con los olores, fue abandonada de las puertas de las azoteas, sin amigos, casi en un profundo olvido.
Nazik al Malaika, poeta iraquí; El interior de la ola, 1957
Traducción de Manuel Jiménez Lucena
© 2010 Manuel Jiménez Lucena