fadwa tuqan
El reloj dio la hora
El portentoso reloj dio la hora los caballos de la valentía se espantaron. La revuelta fue inevitable * * * * Pasé flacos años, me consumí, mi rostro no volvió a ser mi rostro, y mi voz en los años flacos no volvió a ser mi voz. La revuelta fue inevitable antes de que la palidez en mi rostro de primavera recobrara las líneas de la belleza.
Fadwa Tuqan, poeta palestina, Julio y algo más, Poesía completa, Beirut, 1993
Traducció de Manuel Jiménez Lucena
© 2008 Manuel Jiménez Lucena